Sextoys
Sextoys anales, una guía para principiantes
28 de septiembre de 2026 · 6 min de lectura · La redacción
El placer anal no es excepcional. Lo que cambia todo es el ritmo, el lubricante y un juguete que no pueda desaparecer.
Empezar por el cuerpo, no por el objeto
El ano no se lubrica solo. Sin lubricante, y en cantidad, la sesión se vuelve incómoda antes de ser interesante. Un gel al agua vale para casi todos los materiales. Un gel de silicona dura más, pero daña los juguetes de silicona: no se mezclan.
El esfínter se contrae si se le fuerza. Se respira, se empuja muy ligeramente hacia fuera como para ir al baño, y se deja entrar el juguete en vez de empujarlo. El dolor es una señal de parada, no un paso a superar.
La base ensanchada no es un detalle
Todo lo que entra en el ano debe tener una base más ancha que la parte insertada, o una forma que quede fuera: plug con collar, cuentas con anillo, un dedo. Un objeto liso y recto puede ser aspirado. No es una leyenda, es anatomía.
Para un primer intento, un plug pequeño y flexible, de silicona, con punta redondeada, basta. El tamaño se elige por el diámetro más ancho, no por la longitud.
Higiene, en los dos sentidos
Lavarse antes y después. Una ducha anal ligera puede tranquilizar, pero un enema completo no es necesario ni inocuo: demasiada agua irrita. Un aseo reciente y un juguete limpio hacen lo esencial.
Nunca se pasa de un orificio a otro sin lavar el juguete, o sin cambiar de preservativo encima. El recto y la vagina no tienen la misma flora. Después, agua tibia y jabón suave, o un limpiador para juguetes, y se seca antes de guardar.
Estos textos son referencias generales. No sustituyen un consejo médico ni el acompañamiento de un sexólogo cuando algo preocupa o duele.